Más de 6.000 personas morirán en Estados Unidos este año, debido a la escasez de órganos humanos necesarios para operaciones de trasplante.
Hay varias razones para esta escasez. Una de ellas es que gran parte de las personas no firman las tarjetas del donante de órganos. En Estados Unidos, menos del 20 por ciento de adultos se registran para donar sus órganos. Las reglas para asignar órganos a pacientes, no toman en cuenta la positiva decisión que ha tomado el donante. De esta manera, cuando un órgano se hace disponible, en más del 80 por ciento de los casos el mismo irá a alguien que lo necesita, pero que él mismo o los miembros de su familia no son donantes. Los que donan, llegada su necesidad, obtienen menos del 20 por ciento de los órganos, por lo tanto los que no donan sus órganos reciben mejor tratamiento que los que sí lo hacen.
Esto no es justo. Y es en gran parte la razón por la cual hay tal escasez de órganos. ¿Para qué molestarse a donar si se puede obtener un órgano sin ser donante, o sus órganos probablemente serían dados a alguien que quizá no le donaría a usted los suyos?.
Por supuesto no podemos ni debemos forzar a nadie a que tome esa decisión. Personas que no donan obtienen acceso injusto a los órganos de la gente que sí lo hace.
Deberíamos recompensar la decisión de ser donante. La mejor manera de hacer esto es cerciorándonos que donantes de órgano tengan acceso justo a órganos donados, cuando los necesiten.
Hoy día esto es ahora posible gracias a una nueva organización llamada LifeSharers, (Personas que comparten la vida). Es una red no lucrativa voluntaria de donantes de órganos. El aspecto más interesante de esta organización es que sus miembros dan preferencia a otros miembros, en cuanto al acceso a sus órganos. Personas fuera de esta organización pueden obtener órganos donados por un miembro sólo cuando ningún otro miembro con necesidades similares los requiera.
Por lo tanto, los miembros de esta institución utilizan la Regla de Oro para determinar quién obtiene sus órganos. Esto ayuda a corregir la injusticia en cómo los mismos son repartidos.
Además, ofrece otro beneficio que es aún más importante: el aplicar la Regla de Oro estimula a las personas que no donan a convertirse en donantes y entrar en LifeSharers. Este estímulo es el secreto para reducir la escasez de órganos y salvar vidas.
Los que no se hacen miembros se limitan a sí mismos en cuanto al igual acceso a esos órganos. A medida que la fuente de órganos crece, así también lo hace el estímulo para hacerse miembro. Cuando haya un millón de afiliados por ejemplo, cualquiera que se una a esta organización obtendrá acceso igual a una fuente de órganos con dos millones de riñones, un millón de hígados, un millón de corazones, dos millones de pulmones, dos millones de córneas y mucho más. Es fácil advertir que un estímulo tan poderoso como éste puede reducir o poner fin a la escasez de órganos.
No hay nada en la ley federal o del estado que prohiba este tipo de estímulo. Al contrario, el derecho del individuo para decidir acerca de la donación de sus órganos se reconoce y es respetado.
La afiliación a la asociación de LifeSharers es gratis. Cualquiera que desee puede hacerse miembro en http://www.lifesharers.com. Puede además llamar a: David J. Undis, Executive Director, LifeSharers, 6509 Cornwal Drive, Nashville, TN 37205, teléfono 615-356-3918.
Si usted cree en la Regla de Oro y quiere ayudar a salvar vidas o si usted ya es donante de órganos y desea ser tratado con justicia, entonces debería hacerse miembro de LifeSharers. Quién sabe... la próxima vida que salve puede ser la suya propia. ©La Raza.